domingo, 19 de febrero de 2012

FEDERICO GARCIA LORCA

No hay una vez que no pase por Granada que no me acuerde, incluso de manera intuitiva cuando llega ese cartel donde pone Fuente Vaqueros. Aun me pregunto en que pensaba tres Castros para matarte, aun me impongo y me niego el porque Ramón Ruiz Alonso se engalardono de medallas inculpándote verbalmente y sin pruebas al tendido. Por tu condición sexual?, por una burguesía de católicos?, aun me lo pregunto.
Porque en aquel barranco húmedo entre Viznar y Alfacar, porque quisieron que dejases de cantar. En una zanja común recitastes tus ultimas palabras con la marca de una culata en tu cara, pobres despropósitos a veces pienso y otras me permito la deslealtad de juzgar. Insultándote, y mandado a matar por Queipo de Llano, pusilánime en sus actos. Hoy aun se escuchan esas letras y esos escritos, sigues despertando emotividad e ilusión..... y yo te digo humildemente como si de una despedida se tratase, amigo Lorca el mar deja de moverse a las 5 de la tarde.

Pílon